Pues sí, escuchando Norah Jones, se me ha venido a la mente escribir algún que otro episodio erótico (¿por qué no decir pornográfico, claramente?).
Muchos opinan que debería dedicarme a ello, que podría ganarme la vida así.
Si alguien sabe para qué pueden servir algunos escritos (mis memorias... siempre quise escribirlas) de claro y explícito contenido sexual y si pudieran darme de comer (con el dinero de los escritos, no de otra forma), que me lo hagan saber.
También... si alguien tiene algo que decir sobre literatura X en estos espacios tan accesibles que me lo diga. Aunque, pensándolo bien, seguro que a alguna Ministra la hace gracia la idea: así se fomenta la lectura entre los adolescentes pajilleros. Y, por qué no, entre los adultos de consolación virtual. Ya se sabe: si tú lees, ellos leen.