¿Por qué la gente que hemos sufrido enla vida tenemos la costumbre de hacer gala de ello? De sacar pecho y exponer lo mucho que hemos sufrido. Lo mucho que hemos escarmentado.
Quizá nos consuela el estúpido orgullo de haber sido idiotas y haber pagado las consecuencias por serlo. Quizá nos reconforta en nuestro ego masoquista poder presumir de sufrimientos. Conozco gente que casi compite por ser quien más ha padecido en la vida. Oh, pobre de mí. Y esas cosas. Las lamentaciones son tan comunes como los resfriados. Pero resulta que uno siempre lucha por ser quien peor lo ha pasado. Es absurdo, pero es así. Tan humanos que hasta en lo peor de nosotros mismos, en nuestras miserias y dolores, tenemos que quedar por encima del resto, protagonistas infinitos de nuestro cuento o culebrón particular.