Pues sí. Tras muchos años de estudiar varias carreras me doy cuenta de que lo que me mola de verdad es ser analista de medios. Ver la tele como la veo, sólo que después tendría que ir poniendo por escrito las patochadas que salen. Y lo de contarlo... pues que lo cuente otro. Ahí ya no me meto.
Oír, ver y contar. Es como marujear pero viendo la tele. Y material, hoy en día, no falta.
Pero resulta que aquí tengo guardado mi telento (han leído bien), y no tengo quien me haga caso. Si es que no puede ser... ¡qué mal repartido está el mundo!