Dicen q cuando una está enamorada ve a la persona objeto de su amor en todas partes. Eso me sucedió el otro día a mí. Y... ¿a quién vi?
¡¡Claro!! Estaba yo leyendo un estupendo libro llamado "Supera tu complejo de chicle - cuanto más te pisan, más te pegas-", escrito por un primo hermano de Paulo Coelho, en plan rollo zen de ese que me mola, y un magnífico prólogo de Risto Mejide en plan cañero pero con encanto.Tenía la telvisión puesta, viendo una serie con la que siempre lloro como una magdalena por hache o por be : Friends, decimovigesimotrigésima reposición.
En un capítulo en el que el personaje interpretado por Jennifer Aniston se sube a un avión para ir a Londres se sienta y conversa con un cínico, pasota y descarnado pasajero que pasa de ella porque está escuchando algo por los cascos. ¿Quién es? Ahhhhhhhhh... sí. Es él. Más joven, más delgado, con algo menos de encanto sin su bastón y con la carita afeitada. Pero él. Siempre él.
Estuve lamentándome varios días por no haberlo grabado. (Suspiro de enamorada).
Por otro lado, en un intermedio, escuché un curioso anuncio de una revista científica. Primero me fijé en la música de fondo, creo que de Mozart. Después... ¿quién narraba el titular del artículo mientras se veían unos globulillos preciosos, tan monos ellos? ¡¡Sí!! Él, su voz, esa voz tan... tan... ahhh.
¡¡ Están intentando torturarme !!
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