Vaya, vaya. Se me han bajado unas décimas los celos que empezaba a sentir.
"Ventinosecuántos meses y contando" Será hija de...
Yo siempre llevo unos tangas de colores (pero sólo de ositos y de piolín), pero claro, me gustaría enseñarlos en una situación más íntima y no en mitad del pasillo de un hospital decente (por el amor de Dios), como una pelandrusca guarra de tres al cuarto.
Menos mal que mi Cuddy salió en mi auxilio. Ella tmb está celosa, lo sé. Pero a ella la tolero un poco más... ¡siempre va tan mona vestida y maquillada! Cuando sea grande (es decir, una vieja decrépita con los pechos operados y asustada ante la inminente menopausia) quiero parecerme a ella. Pero... ¿cuál será el fondo psicológico y traumático que le hizo a Cuddy ponerse de uñas?
Mmmm... tendré que meditarlo.

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